El alumno de hoy ¿Cómo definirlo?

El alumno de hoy en día se encuentra en un campo lleno de frutos, en lo que a información se refiere, y por encima del rol de guía que representan actualmente los profesores, maestros y facilitadores, siempre se encontrara la disposición del mismo alumno con respecto a recibir dicha información. En la sociedad actual, el alumno no puede seguir limitándose a recibir la información que los medios proveen, en el rol de un recipiente pasivo, el cual solía actuar como un espectador de la función educativa. En la actualidad, los estudiantes deben, de hecho, experimentar interactivamente el conocimiento, si es que en realidad quieren obtener la experiencia educativa en su espectro completo. Lo anteriormente descrito implica un cambio radical del paradigma del  educando pasivo , en la educación moderna el docente ya no es más el protagonista del aula, en la educación de hoy el papel principal lo ostenta la información, a la que ahora se puede tener acceso de manera más fácil y más barata cada vez.

El alumno moderno ha nacido y se ha criado en la era de la comunicación, un ambiente que muta frecuentemente, lo cual, a la fuerza, lo hace ser una persona ávida de experiencias que puede resultar difícil de motivar y controlar, teniendo en cuenta que los jóvenes de hoy en día desarrollan su personalidad, sus propias actitudes, comportamiento e intereses a más temprana edad. La premisa que sostiene es que el buen estudiante es aquel que no se despega de los libros ha quedado atrás; el estudiante de hoy en día puede aprender de recursos tan diversos como los juegos de video o el internet, factores que actualmente están presentes en casi todo el mundo y que, de cierta manera, pueden proveer a las personas con su información. No obstante, es también una tarea obligada del docente el estar al día con la evolución tecnológica que se desarrolla día a día, de otra manera, el alumno moderno pronto lo estará sorprendiendo hasta la estupefacción con la información que él puede conseguir por sí mismo.

Algunas de las características más relevantes del alumno moderno son:

  • Ejerce la comunicación oral efectivamente desde más temprana edad.
  • Están acostumbrados a usar la red como herramienta didáctica y no solo recreativa.
  • Son ágiles de mente y fácilmente adaptables a los cambios.
  • Comparten una visión global de la vida, lo que los dota de empatía.

Aprender un nuevo idioma ¡No tengas miedo!

Lo único que puede coartarte a la hora de aprender un nuevo idioma, son tus propias limitaciones y, por encima de todo, el miedo al ridículo.

Cuando el ser humano comienza su aprendizaje lingüístico, se encuentra en una etapa mental donde no es capaz de darse cuenta de la reacción que genera con su práctica balbuceante de la lengua materna, la cual, por lo general, suele ser bastante graciosa. Al crecer, nos hacemos conscientes de las reacciones que generamos con nuestra conducta en las personas que nos rodean, en este sentido, existen algunos ejercicios de la vida, como aprender un nuevo idioma, que pueden y nos exponen a la opinión de los compañeros, el profesor y nuestros seres cercanos.

De esta manera, el aprender un idioma se convierte en un reto que requiere de valentía y sentido del humor. Debemos ser conscientes de que el experimentar un nuevo código lingüístico nos llevara, incluso, a utilizar músculos que hasta ese momento eran desconocidos, con el fin de articular sonidos que solo habíamos escuchado, por ende, es posible que necesitemos un poco de práctica para lograr hacerlo a la perfección. Y eso sí solo tomamos en cuenta los componentes fonéticos y fonológicos de la lengua: cuando la persona que estudia el idioma trasciende en el uso del mismo y comienza a generar sus propios conceptos en este nuevo código, deberá ser aún más minucioso con lo que quiere expresar, ya que también el cambio o el mal uso de las palabras de ese código lingüístico en público, podría evitar a la crítica externa.

De esta manera, se explica el hecho de que aprender un idioma, no es solo repetir zoológicamente un compendio de palabras, sino aplicar el proceso de razonamiento lógico para lograr expresarnos en un código distinto a aquel que conocemos desde niños y que llamamos lengua materna. De igual manera es importante destacar el hecho de que la meta de aprender otra lengua puede conseguirse con perseverancia, es decir, la práctica y el uso de este código será la única manera de asimilarlo a la vida de la persona.

No pienses más en lo extraño o gracioso que te verás intentando hablar francés o inglés o árabe, disfruta de abrir nuevas puertas de conocimiento mediante el estudio de la lengua y las culturas que te parecen interesantes alrededor del mundo entero sin temer a nada ni nadie.

Descubre lo que no hace iPhone pero Android sí

El mercado de la tecnología móvil se divide entre dos grandes compañías. Por un lado están los iPhone y los iPads pertenecientes a Apple, la famosa compañía del memorable Steve Jobs, y que trabajan bajo el sistema operativo iOS. Por el otro, esta todo el grupo de dispositivos diseñados por distintas marcas del mercado y que funcionan bajo el sistema operativo Android, perteneciente a la consolidada compañía Google.

Los seres humanos nos caracterizamos por la autenticidad y por la diferencia de gustos que podemos tener entre nosotros, por tanto, es normal que algunos prefieran llevar su día a día con un iPhone y otros con un dispositivo Android.

El presente post hemos decidido desarrollarlo en pro de los que prefieren el sistema operativo de Google, por tanto, nos hemos dado a la tarea de recolectar algunas de las funciones que puedes realizar, aun con el Android más económico, pero que no podrás llevar a cabo ni con el iPhone más costoso del mercado. ¡Conócelas a continuación!

Móvil = memoria USB

Una de las cuestiones que tanto le critican a los teléfonos de Apple es la imposibilidad de ser usados como pendrive, es decir, de tomar tu móvil, conectarlo a la PC y pasar los archivos que allí posees libremente. Con un iPhone la cuestión es más complicada, pues debes tener, obligatoriamente, la tienda iTunes instalada en el ordenador.

Disfrutar la radio

Una de las cuestiones más criticadas desde el primer lanzamiento de iPhone, y que hoy día sigue siendo ignorada, es la posibilidad de utilizar el móvil para escuchar la radio. Por tanto, aun teniendo el último iPhone lanzado por el mercado, no tendrás la básica posibilidad de escuchar, sin acceso a internet, el programa radial que tanto te interesa ¡Un punto a favor de Android!

Bajar aplicaciones libremente

Cuando adquieres un Android, te informan que la fuente oficial y autorizada para descargar las aplicaciones que deseas es la Play Store, sin embargo, sigues teniendo la posibilidad de ir a la web y descargar las Apps que se te antojen desde el lugar que mejor te parezca, lo cual, es una libertad que muchas veces nos saca de aprietos.

Con iPhone tienes todo un impedimento, pues la única posibilidad de descargarte algo es a través de la tienda iTunes, y si allí no está lo que necesitas, simplemente no lo podrás obtener.

Como ves, iPhone está muy lejos de la perfección debido a la exclusividad que presenta, y que para muchos, termina siendo terriblemente excesiva. ¿Qué opinas tú?, ¿la manzana o el  Android?