El Fin De La Eternidad

El género de ciencia ficción muestra contenidos basados en logros y avances científicos, tecnológicos que pueden ser una proyección de lo que podemos ver en un futuro cercano. Este género se diferencia del fantástico ya que los personajes y situaciones son totalmente imaginarios.

Un ejemplar de este género es el Fin de la eternidad una excelente obra de Isaac Asimov, que trata el tema sobre el viaje a través del tiempo, el argumento se desarrolla casi por completo en la tierra, hasta el final de la novela donde se toca el tema de viajes al espacio. El autor se esfuerza para llevar al lector a trasladarse a una civilización atada a su planeta sin importar lo que hay más allá del cielo.

Es esta situación la que provocara que en este drama todo termine con su destrucción, los únicos viajes que se dan en la obra son viajes en el tiempo. Es una novela donde Isaac rompe el esquema con el que nos tiene acostumbrado en sus anteriores novelas. Es una novela distinta del escritor que puede leerse rápido en la que se entiende de manera fácil la trama.

Es importante realizar una lectura comprensiva ya que el autor en esta oportunidad no se enfoca en contar una historia como lo acostumbro en sus anteriores Libros de ciencia ficción, esta vez Isaac realiza un planteamiento interesante y profundo de una teoría sobre el tiempo.

EL autor demuestra de forma interesante una paradoja que ha tenido de cabeza a cientos de investigadores científicos por muchos años. Esa paradoja de saber qué pasa si se retrocede al pasado, si tengo la intención de cambiar hechos ocurridos en el pasado y buscar la explicación de cómo altera el presente del individuo que viaja en el tiempo.

Son complejos los argumentos expuestos por el talentoso escritor, pero es una buena y resuelta paradoja en la que se busca la comprensión real del argumento en que se desarrolla la trama, podrás observar que son recurrentes las ideas e interrogantes que tenemos sobre el tiempo y los viajes en el tiempo. Un tema complejo comprensible para muy pocos.